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Hola! Mi nombre es Héctor Jorge Aymerich. Una vez más, superados los 40 años, me asomo a mi vida para hacer balance y soy consciente, desde esta perspectiva, de cómo todo en mi caminar ha ido ocupando su debido lugar.

Hechos que antaño parecían inconexos se revelan ahora íntimamente entrelazados; increíbles momentos y experiencias que además me conducen a este punto, a este momento vital. Y a través de ella me he propuesto hacer acopio de lo aprendido en mi camino, pues es mi deseo compartir todas mis vivencias y conocimientos con otras personas inquietas y con tantas ganas de crecer y mejorar como yo… como tú.

 

Comparto contigo algunos de los episodios más relevantes de mi vida que a lo mejor te permitirán conocerme un poco mejor:

Estudié una ingeniería y, debido a ello, trabajé muchos años en construcción de obras en España, Italia y Australia. Desde luego, nada que ver con mi verdadera pasión: el crecimiento personal. Pero no hace mucho caí en la cuenta que esta formación académica entrenó mi mente para analizar y resolver problemas; antes lo hacía para empresas y ahora utilizo esta cualidad para ayudar a que otras personas comprendan y resuelvan sus conflictos.

– A los 32 años tuve la inmensa fortuna de dar la vuelta al mundo. Mochila a cuestas, durante aquellos tres años vi, y viví, la vida como no lo había hecho antes: quedé maravillado ante la imponente belleza y magia de la naturaleza; me sorprendí con la fantástica capacidad de ingenio del ser humano, pero sobre todo con su infinita bondad; me nutrí de prácticas milenarias como el yoga y me sumergí en la disciplina de distintos tipos de meditación. No os voy a mentir, fue un viaje increíble que me marcó paso a paso, pues supuso el inicio de mi proceso de auto-descubrimiento, de mi nuevo renacer.

– Mi inquietud por el funcionamiento de la mente y la conducta humana devino a los 7 años, “gracias” a una desagradable experiencia; una que me hizo arrastrar un trauma durante 25 años. La necesidad de cerrar esa herida me empujó, de algún modo, a interesarme y formarme en disciplinas como la PNL (Programación Neuro-lingüística), Sofrología, Método DEEP, PSYCH-K, Inteligencia Emocional… y a darme cuenta de que ahora sí podía escoger. Y eso hice: escogí no descuidar nunca mi bienestar, no conformarme con lo que no me agradaba de mi.

– Ya con esta formación comencé a trabajar como terapeuta, ayudando a otras personas a reconocer y resolver sus propios conflictos. Este contacto con las áreas más profundas del ser humano me hizo ganar una gran sensibilidad, pudiendo así descubrir, a través de ésta, muchos patrones de funcionamiento de la mente y las emociones, dejándose entrever, al tiempo, las claves para alcanzar la conquista de la felicidad y el bienestar.

– En 2013 empecé a impartir un curso presencial de formación en crecimiento personal. Es tan curioso cómo surgen las ideas; la mía, ésta de compartir con otros todo lo descubierto y aprendido en mi caminar, surgió en una relajada charla durante un café informal. ¿Cómo sospechar, siquiera, lo que iba a suceder? De aquel curso inicial con 18 personas pasé a trabajar para Ayuntamientos, Institutos, Colegios Públicos… llegando a tener más de 120 alumnos al mismo tiempo en distintos cursos, ámbitos y escenarios. El éxito era real, tanto que casi no podía dar crédito. Pero en cada curso era testigo de excepción de cómo las personas experimentaban profundas transformaciones positivas en todos los ámbitos de sus vidas. Qué preciosa sensación sentirse útil a otras personas!

¿Y qué más te puedo decir? Espero que se note, al menos un poquito, que siento verdadera pasión y vocación por mi profesión y que me siento muy afortunado y privilegiado por poder acompañarte en tu camino de descubrimiento. También que me llena de ilusión y esperanza saber que hay muchas más personas ahí fuera que persiguen una vida mejor. Se avecina un cambio, un nuevo paradigma regido por nuevos valores. ¿Verdad que ya lo has notado? ¿Me acompañas en esta emocionante aventura?

Gracias por tu tiempo. Gracias por ser parte del cambio.

Héctor